Cuando el crítico interno toca más fuerte que tú
Psicoterapia individual para músicos
Un espacio para bajar el volumen a la autoexigencia y volver a disfrutar de la música.
Elegir dedicarte a la música suele implicar pasión, constancia y muchas horas de estudio. Pero también significa convivir con audiciones, conciertos, comparaciones, lesiones, críticas, incertidumbre y una exigencia que, a veces, acaba colándose incluso cuando el instrumento ya está guardado.
Hay momentos en los que el problema no es tocar una nota. Es el diálogo que empieza después. Ese que repasa una y otra vez lo que podría haber salido mejor, minimiza lo que sí ha salido bien y convierte cada ensayo en un examen.
La terapia no busca que dejes de aspirar a hacer las cosas bien. Busca que esa búsqueda de excelencia no acabe robándote el disfrute de la música… ni el de tu propia vida.
¿Por qué este espacio?
Antes de estudiar Psicología estudié el Grado Superior de Música, la especialidad de Interpretación. En concreto, clarinete.
Durante años viví ensayos, audiciones, conciertos y muchas horas delante de un atril. Conozco la satisfacción de que una obra salga como imaginabas, pero también la frustración de sentir que nunca es suficiente, el miedo a equivocarte y esa sensación de que el crítico interno siempre tiene algo que decir.
Aunque hoy mi trabajo sea otro, esa etapa sigue muy presente. Haber pasado tantos años entre atriles, ensayos y conciertos hace que muchas de las situaciones que aparecen en consulta me resulten profundamente familiares.
Porque a veces lo que pesa no es una nota desafinada, sino todo lo que nos contamos después.
¿Te suena alguna de estas situaciones?
- Sales de un concierto y solo puedes pensar en ese pasaje que no salió como esperabas.
- Ensayas muchas horas, pero sientes que nunca llegas a hacerlo «lo suficientemente bien».
- El miedo a equivocarte empieza a ocupar más espacio que las ganas de tocar.
- Compararte con otros músicos se ha vuelto casi automático.
- Te cuesta disfrutar de los logros porque enseguida aparece el siguiente objetivo.
- Descansar te hace sentir culpa.
- La música sigue siendo importante para ti, pero ya no la estás viviendo como antes.
¿Cómo trabajaremos?
No vamos a intentar que desaparezcan los nervios antes de un concierto ni que nunca vuelvas a dudar de ti. Sería poco realista, y probablemente tampoco es lo que necesitas.
En terapia trataremos de entender qué está alimentando ese malestar y cómo está condicionando tu forma de estudiar, de tocar y de relacionarte con la música.
El objetivo no es dejar de sentir miedo, inseguridad o exigencia, sino que esas experiencias dejen de dirigir tus decisiones. Que puedas subirte a un escenario, preparar una audición o disfrutar de un ensayo con más libertad y menos lucha.
Trabajo desde las Terapias Contextuales, especialmente desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), adaptando el proceso a la historia y las necesidades de cada persona.
No se trata de tocar sin miedo. Se trata de que el miedo deje de llevar la batuta.
FAQ
Preguntas frecuentes
Si lo que has leído resuena contigo y con el proceso que te planteas iniciar, adelante. Si tienes dudas, puedes contactar conmigo y lo vemos 🙂
Dependiendo del proceso, las sesiones suelen ser semanales, quincenales o mensuales.
Sí, al contactar con el centro, se realiza una llamada telefónica (o via Whatsapp) donde se valora el caso, se explora la demanda de la persona y se le da cita. Este contacto es gratuito.
Todas las sesiones cuestan 65€ y duran una hora.
Bizum, transferencia bancaria o efectivo, en el caso de sesiones presenciales.
No hay un tiempo establecido. Cada proceso es diferente y depende de las necesidades de la persona.